miércoles, 30 de septiembre de 2009


Personajes de la Ciudad. . .
Osvaldo Bernardo Damonte- 87 años. . .
De profesión: Tanguero

Por Norma Rosa Torello
En la República de La Boca, en la Calle Magallanes 847, en el Restaurant “La Barrica” a metros de Caminito, un hombre invitando a una acompañante de turno danza al compás del 2 x 4. . . Hasta acá nada particular.
El hecho es que el varón a quién me refiero cuenta con 87 años de edad. Su rostro deja entrever los surcos que han dejado en él los años vividos, más no así su sonrisa que siempre prevalece mientras mantenemos un diálogo plagado de historia de otros tiempos no tan lejanos, para los años del mundo pero si para aquellos que no hemos tenido la oportunidad de transitarlos por factores meramente cronológicos.
El caballero al que me refiero se llama Osvaldo Bernardo Damonte, bailarín que podemos encontrar en “La Barrica” donde se luce bailando el tango. Siguió y bailó al ritmo de las más grandes orquestas con Juan Darienzo – que según refiere fue la mejor orquesta para su gusto-, con Osvaldo Pugliese con Canaro, con Tanturi, con la orquesta del Dr. Alberto Castillo, Anibal Troilo, escuchó y siguió a Goyeneche y tantos otros a los que seguía con el fervor propio de la juventud que aún sigue en su alma. . .
Nació en La Boca en un corralón donde estaban las chatas con los caballos, en la calle Del Crucero entre Coronel Salvadores y Magallanes.
Recuerda los Salones donde concurría a bailar. . .El Chantecler, en el centro, La Unión de La Boca, La Lígure, La Verdi, porque los Sábados cuenta con nostalgia en La Boca se bailaba y tocaban las grandes orquestas del tango.
Conoció a Arturo Cárrega, al genial Don Benito Quinquela Martín y a Juan de Dios Filiberto.
Yo a Filiberto le llevaba el pedido de carne a su casa, me dice, porque siendo un pibe de 14 años fui peón de carnicero. Vivía En Magallanes según me cuenta frente a la Plaza Matheu, y también a su hermana en la calle Olavarría y Hernandarias. Recuerda la anécdota de Filiberto quien
Hizo el tango “Botines Viejos” porque fue a la casa de una sobrina a la que vio con los zapatos rotos.
Recuerda también a Anselmo Arieta autor de Palomita Blanca que vivía en la calle Montes de Oca en Barracas, tocaba de oído cuenta con admiración, además de ser autor de varios tangos.
Rememora que el temperamental y bohemio Filiberto un Sábado le dijo a un speaker (así se llamaba antes a los conductores de radio) Aquí hacemos tango callejero. . .
Me aparto de él un instante porque los turistas y concurrentes al lugar quieren sacarse fotos en pose de tango y las damas bailar con él, perpetuando el recuerdo en esa foto que seguramente será para ellos cuando vuelvan a mirarla una y otra vez inolvidable. Seguramente dirán . . . En la Argentina todavía existen los guapos, los tangueros de ley como Don Osvaldo Bernardo Damonte, testigo fiel de la época de oro del tango.

No hay comentarios:

Publicar un comentario