RESULTADOS DE LAS ELECCIONES PRIMARIAS ABIERTAS EN LA COMUNA 4


El 14 de agosto, se llevaron a cabo en todo el país las primeras elecciones primarias abiertas, simultaneas y obligatorias para definir los candidatos que los Partidos Políticos / Alianzas presentarán en las elecciones nacionales de octubre próximo. Así votaron los vecinos de la Comuna 4 (La Boca – Barracas- Parque Patricios y Pompeya).

Partidos / Candidatos Presidenciales
Para Presidente
Para Diputados
Frente Para la Victoria
Cristina
Kirchner Amado Boudou

52.129
39,84 %
47.282
36,59 %
Frente Popular
Eduardo Duhalde – Mario Das Neves
24.396
18,64 %
No presentó candidatos a Diputados.
Unión Popular
Apoyó a E. Duhalde.
11.952
9,25 %
Partido Autonomista
Apoyó a E. Duhalde.
4.887
3,78 %
Alianza Pro - Propuesta Republicana
No llevó candidato a Presidente.
17.201
13,31 %
Compromiso Federal
Alberto Rodríguez Saa – Jose M. Vernet
14.997
11,46 %
10.879


8,42 %
Frente Amplio Progresista
Hermes Binner – Norma Morandini

13.483
10,30 %
10.425
8,07 %
Unión Para El Desarrollo Social - UDESO
Ricardo Alfonsín – Javier González Fraga

12.416
9,49 %
6.999
5,42 %
Partido de la Ciudad en Acción
Apoyó a R. Alfonsín.
4.021
3,11 %
Coalición Cívica - ARI
Elisa Carrio – Adrián Pérez

5.489
4,19 %
5.864
4,54 %
Frente De Izquierda y de los Trabajadores
Jorge Altamira – Christian Castillo
5.240
4,00 %
5.942
4,60 %
Proyecto Sur
Alcira Argumedo – Jorge Cardelli
2.080
1,59 %
3.173
2,46 %
Movimiento de Acción Vecinal
Sergio Pastore – Gilda Rodríguez
356
0,27 %
No presentó candidatos a Diputados.
Partido Del Campo Popular
José Bonacci – José Villena
274
0,21 %
No presentó candidatos a Diputados.
Partido Acción Ciudadana
No llevó candidato a Presidente.
599
0,46 %

Nota Periódico Conexión 2000 Septiembre 2011






LA JUSTICIA ORDENA PONER EN FUNCIONAMIENTO EL VIEJO PUENTE TRANBORDADOR DE LA BOCA



El juez Luis Armella, titular del Juzgado Federal de Quilmes, requirió a la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR) que en forma urgente ponga en funcionamiento el viejo “Puente-transbordador Avellaneda”, que une La Boca con la Isla Maciel, en el marco de la ejecución del fallo “Mendoza”, donde la Corte Suprema ordenó la puesta en marcha de un plan integral de saneamiento de esa cuenca hídrica.

En particular, el magistrado pidió que se “realice un plan específico y particular para la puesta en valor del ‘Puente-transbordador Avellaneda’, determinando en forma clara y sencilla, todo lo referente a estudios de factibilidad, términos y plazos de las obras a realizarse, proyectando las inversiones a realizarse en infraestructuras, los gastos en seguridad y conservación, desarrollo y uso, una vez puesto en funcionamiento”.

En la resolución, firmada el 16 de julio ultimo, Armella reiteró una disposición del 27 de mayo pasado. Al respecto, indicó que “en el Plan Integral o la Modelización de transporte a realizarse, deberá considerarse especialmente el uso de la tierra, aprovechamiento y puesta en valor de estructuras existentes, de pavimento, rieles, puentes y ductos, la readecuación de las estructuras históricas para el caso de ser necesario y construyendo nuevas estructuras que mantengan o mejoren la calidad de construcción existente”.

Agregó que, en tal sentido, “se ha puesto particular y especialmente interés respecto del Puente-transbordador Avellaneda, al decirse que: ‘[…] cabe como ejemplo fundamental considerar el caso del Puente transbordador Nicolás Avellaneda, que antiguamente conectaba el barrio de la Boca, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires -por ese entonces llamada Capital Federal-; con la isla Maciel, de la Ciudad de Avellaneda. La ausencia actual de este puente, ha restado una conexión fundamental para la vida cotidiana de los vecinos de ambos márgenes, produciendo el abandono de los lugares de ingreso en cada extremo del puente, a favor de actividades comerciales a las cuales no se halla dispuesto el lugar’”.

El Puente Transbordador Nicolás Avellaneda fue inaugurado el 30 de mayo de 1914 ante la presencia de gran cantidad de publico. Se construyó íntegramente en Inglaterra, con hierro y trazas de cobre para resistir la corrosión y luego se lo ensambló en Buenos Aires. 

Tenía una plataforma suspendida, tirada por cables, que le permitió cruzar el Riachuelo a coches, camiones, carros con caballos y también al tranvía.  

Durante varias décadas sirvió de nexo entre las orillas del Riachuelo, hasta que fue desactivado en 1960. En 1993, un Decreto del entonces Presidente Carlos Menem ordenó su desguace y venta, en el marco de los Programas de Saneamiento del Riachuelo que habían prometido pescar y bañarse en el río dentro del plazo de 1000 días. La participación de los vecinos de La Boca impidió que desapareciera.

Durante el 2010, la Dirección Nacional de Vialidad había anunciado su recuperación y puesta en valor,  aunque hasta la fecha no ha habido avances al respecto.

ASI VOTO LA COMUNA 4 EN EL BALOTAGE DEL 31 DE JULIO


El pasado 31 de julio, los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires concurrieron nuevamente a las urnas, para elegir al Jefe de Gobierno que regirá los destinos del distrito para el periodo 2011 – 2015. Participaron de esta elección solo los dos candidatos más votados en el comicio del último 10 de julio: Mauricio Macri por Propuesta Republicana (PRO) y Daniel Filmus por el Frente para la Victoria.



Debe consignarse que en la anterior elección del 10 de julio, en la Comuna 4 la formula Macri-Vidal obtuvo 56.003 votos (44 %), frente a 39.767 sufragios (31 %) para Filmus-Tomada.



En esta ultima votación en la Comuna 4, Mauricio Macri  obtuvo 71.133  sufragios (59 %), en tanto que Daniel Filmus sacó 48.058 votos (40 %).



Fórmula
Comuna 4
Ciudad de Buenos Aires
Mauricio MACRI – María E. VIDAL
71.133 (58 %)
1.090.389 (64 %)
Daniel FILMUS – Carlos TOMADA
48.058 (40 %)
606.126 (35 %)
Votos en blanco
2.260
44.028
Votos nulos
2.904
50.635
Total de votos emitidos
124.355
1.791.178

Fuente: Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires


CRÓNICAS DE LA REPUBLICA INDEPENDIENTE DE LA BOCA

Distintos historiadores han dado crédito a la existencia de hechos que derivaron en que un grupo de inmigrantes genoveses intentara independizar a La Boca de la Republica Argentina a fines del siglo XIX. En el mes de La Boca y en un nuevo aniversario de su autonomía, repasamos este casi mítico suceso, que todos alguna vez hemos escuchado.
                                                                      Por Norma Rosa Torello y Martín Scotto


José Invierno, Rómulo Vernengo, Bartolo Cafferata y Carlos Blanco, iniciadores del movimiento que habría dado lugar a la República Independiente de La Boca

Durante años, distintos historiadores, algunos de ellos Boquenses, han intentado revelar si alguna vez La Boca, o al menos un grupo de sus habitantes intentó, allá por el Siglo XIX, independizarse de la República Argentina.
Nadie de los tantos que han investigado la “Republica Independiente de La Boca” ha podido afirmar con certeza que ésta hubiera existido, pero sin faltar a la verdad, algo debe haber ocurrido para que más de cien años después se sigua hablando de ello.
La Boca del Riachuelo
Entre 1830 y 1850, se fueron asentando en La Boca las primeras familias genovesas. Para aquel entonces, Genova había dejado de pertenecer al Imperio Francés (1815) y transitaba por una inestabilidad política que la había llevado a participar de varias guerras con el Imperio Austriaco. Recién en 1861, el rey Víctor Manuel II había logrado unificar bajo su corona a gran parte del actual territorio italiano, dividido hasta ese momento en varios estados soberanos. Problemas económicos que afectaban al comercio, la industria y la producción agrícola hicieron que muchos de sus habitantes buscaran nuevas tierras, y llegaran hasta  La Boca del Riachuelo.
Luego de 1850, la inmigración italiana hacia la Argentina fue incrementándose masivamente, y La Boca poblándose con ellos. El aumento de la actividad en el puerto impulsó el crecimiento demográfico y económico del barrio, el que se fue llenando de conventillos de chapa y madera. En 1870, La Boca se había convertido en la zona portuaria de la Ciudad de Buenos Aires y ya para 1895 era la segunda sección de la Capital. Sobre una población de 38.000 habitantes, 17.000 eran argentinos, 14.000 italianos, 2.500 españoles y el resto de otras colectividades.
La vida de aquellos inmigrantes, llegados “con una mano atrás y otra adelante” no era para nada fácil. Muchos, vivían hacinados en conventillos y ganaban apenas lo suficiente para sobrevivir. En estas condiciones, se desarrollaba la vida en La Boca, un suburbio de la Ciudad, con pocas y dificultosas vías de integración con el Centro, y cuyo aislamiento la transformó en un pueblo con personalidad y características propias que la diferenciaban completamente de los demás barrios. De esta realidad habría nacido la efímera Republica Independiente de La Boca.
La Republica Independiente de La Boca
Según señala el historiador Boquense Antonio J. Bucich en su libro “La Boca del Riachuelo en la Historia Argentina”, en el año 1882, a raíz de un conflicto gremial  “Los huelguistas boquenses ... indignados se reúnen en la Sociedad Italiana  decidiendo “que el gobierno argentino no puede mezclarse en asuntos de genoveses” e izan la bandera de Génova y  firman un acta por la que informan al rey de Italia que  acaban de constituir la “Republica Independiente de La Boca” “Enterado de esta segregación, el General Roca en persona se dirige al cuartel de los revolucionarios, quita  la bandera y los increpa” Al día siguiente los genoveses disidentes  bautizan con el nombre de Julio A. Roca una calle de La Boca”.
Para Rubén Granara Insua (Presidente de la Fundación Museo Histórico de La Boca), si bien no se ha constatado que efectivamente el movimiento independentista hubiera existido como tal, algo debió haber ocurrido. En una de sus publicaciones titulada  “Opúsculo La República de La Boca” cita un artículo del periodista Blas Vidal del año 1904, quien relata que un grupo de vecinos constituyó un “Comité de Defensa” para reclamar por la autonomía de La Boca en el año 1876. Este movimiento intentó ser aprovechado por algunos inmigrantes italianos, deseosos que La Boca fuera una especie de Republica integrante del Reino de Italia.
En efecto, el periodista Blas Vidal escribió una nota para la Revista “Caras y Caretas”, aparecida el 9 de abril de 1904, señalando que un conjunto de vecinos encabezados por José Invierno, Rómulo Vernengo, Bartolo Cafferata y Carlos Blanco entre otros, constituyó un «Comité de Defensa» “para solicitar al gobierno central la autonomía de la Boca, que dependía municipalmente del Concejo Deliberante, y políticamente, para los efectos electorales, de la parroquia de San Telmo, que es precisamente lo que en ningún caso admitían ellos; ni querían entenderse con la municipalidad central, ni querían depositar sus votos en las urnas del atrio de la calle Comercio”.
Vidal señala que el movimiento fracasó ya que “tras largas discusiones y serios cabildeos, quedó la cosa en agua de borrajas, por haberse inmiscuido en el asunto algunos vecinos italianos que hicieron serios trabajos para encauzar en otro sentido aquel movimiento separatista, deseosos de que la Boca fuera algo así como una sucursal de la bella Italia en pleno Río de la Plata. Proyectaron éstos— porque proyectaban mucho— el envío de un mensaje al rey de Italia, y un escudo y la banderita de la nueva república que á no dudarlo rivalizaría con sus hermanas las de Mónaco, San Marino y Andorra. Por aquello de la fratellanza, resolvióse que llevara dos franjas con los colores argentinos y sobre ellas un escudo rojo con la cruz blanca de los Savoia, con un gorro frigio encima de ella”.

Finalmente, Blas Vidal relata “Pero todas esas algaradas insurrectas quedaron luego en lo que debían quedar: ni aquellos construyeron la autonomía, ni lograron estos ver cumplida su intentona republicana. Quien debía poner los puntos sobre las ies -que bien pudo ser Pepe Fernández - los puso al fin, y de todo aquello solamente le quedó en ese rincón de Buenos Aires, simpático por muchos conceptos, el bautismo republicano que le procuraron sus improvisados padrinos”.
Otra versión de los hechos publicada en el libro "Gauchos, Gesuiti, Genovesi", del italiano Ignazzio Weiss, señala en el capítulo titulado "La Repubblica della Bocca e i primi genovesi" que en el año 1876, un grupo de inmigrantes genoveses levantó la bandera de la autonomía Boquense con el objeto de separarse de la circunscripción electoral de San Telmo de la que formaba parte hasta aquel entonces. Agrega Weiss, que a ese movimiento político se sumó otro grupo más radical que proponía directamente que La Boca se transforme en una Republica Independiente. Según este aporte, los independentistas desistieron de su accionar cuando el Presidente Roca llegó al barrio, solucionó el conflicto y quitó la bandera genovesa que identificaba a los rebeldes, los que días después, habrían bautizado con el nombre del primer mandatario argentino una calle de la zona.
La versión de Blas Vidal como la del italiano Ignazzio Weiss incurren en algunos errores cronológicos, ya que por un lado La Boca y Barracas fueron separadas de la jurisdicción de San Telmo el 30 de agosto de 1853 por la Ley N° 591 de la Provincia de Buenos Aires, y a su vez La Boca obtuvo su autonomía de Barracas el 23 de agosto de 1870, cuando el Senado de la Legislatura Bonaerense sancionó la Ley  N° 654 y días después el Gobernador provincial Emilio Castro designó al Dr. Sebastian Casares como Primer Juez de Paz.
Por otro lado, el General Julio Argentino Roca recién fue Presidente de la Argentina entre 1880 y 1886, no obstante lo cual ya para 1874 había alcanzado el rango de General del Ejercito y en 1877 el cargo de Ministro de Guerra.
Si bien los errores de Vidal y Weiss son evidentes, no tienen el mérito suficiente para desacreditar el resto de la historia. Roca contaba con una amplia experiencia en conflictos armados como la Guerra entre la Confederación Argentina y la Provincia de Buenos Aires (1858-1861), la Guerra con el Paraguay (1865-1970) y las Campañas de Conquista del Desierto (1870 en adelante). Esta fama de Roca, ganada por su participación en conflictos político-militares, hace verosímil que hubiera intervenido para hacer desistir a los independentistas Boquenses, aunque no fuera Presidente de la Argentina para 1876 como lo indica Weiss y Vidal.
Asimismo los conflictos gremiales y huelgas eran hechos comunes en La Boca frente a las duras las condiciones de trabajo imperantes de la época.
Transcurrido más de un siglo, resulta dificultosa para no decir imposible, la tarea de reconstruir esos épicos sucesos, de los cuales no hay registro en diarios ni documentos oficiales. Se trata de un hecho transmitido de generación en generación, con la suficiente fuerza y grandeza para seguir perdurando. Es que ciertamente, La Boca ha sido el único intento de República surgida de un movimiento político, en contraposición a las llamadas “Repúblicas comerciales” con las que se suelen denominar otros barrios porteños, pero que carecen  de una historia como esta.
Independientemente del rigorismo histórico que impide darla como cierta, ello importa poco para los boquenses herederos de la tradición italiana. La Republica Independiente de La Boca es uno de los tantos eventos que dan cuenta del esplendor cultural de un barrio,  que se mantiene viva convertida en leyenda como resistencia y salvaguarda de sus mejores épocas.





COMUNAS. Elección directa y desafío de gobierno Por Norma Torello y Martín Scotto

15 Comunas, una Ciudad. . .

El 1 de octubre de 1996, la Ciudad de Buenos Aires sancionó su propia Constitución, luego que la reforma de la Constitución Nacional en 1994 le diera autonomía para dictar sus propias leyes y elegir su propio gobierno. Así nació el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que reemplazó a la vieja Intendencia Municipal que establecía que el Intendente era designado por el Presidente de la Nación.
En la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, se estableció que la Ciudad se divide administrativamente en Comunas, cuyas funciones, reguladas por los artículos 127 y 128, señalan que “Las Comunas son unidades de gestión política y administrativa con competencia territorial” y que “ejercen funciones de planificación, ejecución y control, en forma exclusiva o concurrente con el Gobierno de la Ciudad, respecto a las materias de su competencia”.
La Constitución de la Ciudad otorgó funciones exclusivas a las Comunas como: 1) El mantenimiento de las vías secundarias (calles) y de los espacios verdes de conformidad a la ley de presupuesto; 2) La elaboración de su programa de acción y anteproyecto de presupuesto anual, así como su ejecución. En ningún caso las Comunas pueden crear impuestos, tasas o contribuciones, ni endeudarse financieramente; 3) La iniciativa legislativa y la presentación de proyectos de decretos al Poder Ejecutivo; 4) La administración de su patrimonio, de conformidad con la Constitución y leyes de la Ciudad.
Pero también la Constitución de la Ciudad fijó funciones compartidas con el Gobierno de la Ciudad como son: 1) La fiscalización y el control del cumplimiento de normas sobre usos de los espacios públicos y suelo, que les asigne la ley. La decisión y ejecución de obras públicas, proyectos y planes de impacto local, la prestación de servicios públicos y el ejercicio del poder de policía en el ámbito de la comuna y que por ley se determine; 2) La evaluación de demandas y necesidades sociales, la participación en la formulación o ejecución de programas; 3) La participación en la planificación y el control de los servicios; 4) La gestión de actividades en materia de políticas sociales y proyectos comunitarios que pueda desarrollar con su propio presupuesto, complementarias de las que correspondan al Gobierno de la Ciudad; 5) La implementación de un adecuado método de resolución de conflictos mediante el sistema de mediación, con participación de equipos multidisciplinarios.
Asimismo, la Constitución local fijó que cada Comuna tiene un órgano de gobierno colegiado denominado Junta Comunal compuesto por siete vecinos, elegidos en forma directa. La Junta Comunal es presidida y legalmente representada por el primer integrante de la lista que obtenga mayor número de votos en la Comuna.

No obstante ello, recién el  7 de de octubre de 2005,  la legislatura de la Ciudad sanciono la Ley N° 1777, que reglamentó la existencia de las Comunas, dividió el distrito en 15 Comunas y habilitó la elección de las Juntas Comunales en forma directa por los vecinos.

La citada Ley N° 1777, también fijó los limites de cada Comuna, estableciendo que la Comuna 4 comprende a los barrios de La Boca, Barracas, Parque Patricios y Nueva Pompeya.

Lamentablemente, al dictarse esta ley durante la gestión de Aníbal Ibarra, no se tuvo en cuenta el reclamo casi unánime de entidades y organizaciones sociales de La Boca, quienes exigieron que La Boca y Barracas tuvieran su propia Comuna, tal como lo fue durante mucho tiempo con el Consejo Vecinal y en los últimos años con el Centro de Gestión y Participación (CGP) N° 3. En la División territorial de la Ciudad en 15 Comunas, se privilegió a los barrios de mayor poder adquisitivo premiándolos con su propia Comuna, tal es el caso Palermo (Comuna 14) y Caballito (Comuna 7), en detrimento del Sur de la Ciudad, que quedó dividido en dos grandes bloques como la Comuna 4 (La Boca. Barracas, Parque Patricios y Nueva Pompeya) y la Comuna 8 (Villa Lugano, Villa Soldati y villa Riachuelo).

Recientemente, el 20 de octubre de 2009, la legislatura de la Ciudad, sancionó la Ley N° 3.233 que fijó la fecha del 5 de junio del año 2011 para la elección de las Juntas Comunales integradas por 7 vecinos en las quince Comunas en que se divide la Ciudad.

Transformación del Centro de Gestión y Participación en una Comuna

Los Centros de Gestión y Participación Vecinal (CGP) fueron creados en noviembre de 1996 durante la gestión de Fernando de la Rua, como una forma de descentralizar la recepción de los reclamos vecinales, cuya atención se hallaba en oficinas todas situadas geográficamente en el centro de la Ciudad.

Con el correr del tiempo, dichos CGP fueron adquiriendo nuevas funciones, de las primeras que se le asignaron, el Registro Civil y Rentas, a las actuales, que van desde reclamos por mantenimiento de calles y espacios verdes, limpieza, usuarios y consumidores, planes sociales, niñez y adolescencia, asistencia legal, mediación, salud, presupuesto participativo, entre otras.

Próximamente, esos Centros de Gestión y Participación, pasarán a denominarse Comunas.

Ahora bien, con la elección directa de las Juntas Comunales, que estarán presididas por un “Alcalde” o “Jefe Comunal”, se abre el gran interrogante si con ello se podrá mejorar la atención al vecino, o bien las nuevas autoridades comunales cargarán con el estigma de los viejos Consejeros Vecinales, que tenían funciones muy reducidas y estaban incapacitados de solucionar los grandes problemas barriales.

Como se demostró con la creación de los CGP en 1997, la descentralización de servicios ha sido beneficiosa para los vecinos de la Ciudad, ya que para realizar muchísimos trámites simples, debían trasladarse hasta el centro, y asimismo tolerar largas esperas para ser atendidos.

Sin dudas que la elección de las Juntas Comunales el 5 de junio de 2011 será beneficiosa para los vecinos, aunque en el corto plazo no podrán verse resultados inmediatos que mejoren la calidad de vida de los vecinos. Como todo nuevo organismo, tendrá necesariamente su tiempo de adaptación, de organización, de asimilación en la propia estructura del Gobierno de la Ciudad, y los nuevos integrantes de las Juntas Comunales, no solo cargarán con la responsabilidad de solucionar los problemas vecinales existentes, sino que tendrán que poner en practica una estructura hasta ahora inexistente, con el desafío que ello conlleva.

Las funciones exclusivas de las Juntas Comunales son acotadas, y están en principio circunscriptas al mantenimiento calles y plazas y a presentar proyectos de Ley en la Legislatura y proyectos de Decreto para el GCBA. Las facultades de las Juntas Comunales en forma conjunta con el Gobierno de la Ciudad son amplias y poco precisas y consisten en la fiscalización y control de las leyes y normas sobre el uso del espacio publico, la evaluación de demandas y necesidades sociales, la participación en la formulación o ejecución de programas; la participación en la planificación y el control de los servicios y la gestión de actividades en materia de políticas sociales y proyectos comunitarios que pueda desarrollar con su propio presupuesto, entre otras.

Sin dudas, deberá pasar un tiempo que no será breve, para que las Comunas y sus autoridades puedan efectivamente resolver y dar respuesta a los reclamos e inquietudes vecinales, sin embargo, será la elección del 10 de julio del 2011, el primer paso por acercar aun más el Estado a la gente.
Con la elección de las Juntas Comunales, no solo habrá un lugar geográficamente cerca del domicilio de los vecinos donde acercarse para reclamar, sino que las Comunas (reemplazarán a los CGP), tendrán funcionarios dedicados exclusivamente a conocer y buscar soluciones a su problemas, los cuales, podrán cambiarse cada 4 años con el voto directo de todos nosotros.









PRECURSORES EN EL ARTE BOQUENSE AMÉRICO BONETTI, FRANCISCO CAFFERATA

DISTRITO DE LAS ARTES PRECURSORES EN EL ARTE BOQUENSE AMÉRICO BONETTI          FRANCISCO CAFFERATA HIJOS DEL TORMENTO            ...